Invertir o no invertir en Oro

La inversión en oro puede parecer esencial en tiempos de crisis económica y en realidad no serlo. Siempre que la volatilidad se dispara y los mercados financieros caen de forma significativa, algunos inversores se lanzan a comprar oro como activo refugio. Esto es algo que ha sucedido típicamente a lo largo de todas las crisis económicas y seguirá ocurriendo.

La nueva fiebre del oro

La decisión de invertir en oro se debe fundamentalmente a que en época de turbulencias financieras el oro renace del olvido y se convierte en protagonista de noticias financieras, de debates en diversos tipos de foros, y se recomienda por parte de muchos analistas, asesores y gestores de activos.

Así mismo, se induce a la compra a través de la publicidad que realizan algunas empresas de compra-venta de oro y, porque no decirlo, los entornos familiares, los compañeros de trabajo o los amigos también forman parte de esa corriente que aconseja invertir en oro, como solución para protegerse de las caídas de los mercados e incluso obtener una buena rentabilidad.

Seguramente muchos de los que lean este documento no estén de acuerdo con lo que voy a exponer, pero no pretendo confrontar con nadie sino únicamente explicar porque en mi opinión la inversión en oro, y menos en el actual momento de esta crisis, no es acertada.

Valoración

El oro no produce nada, si hoy compramos una onza de oro, dentro de 20 años seguiremos teniendo esa misma onza, por el contrario, si invertimos en una acción de una empresa con buenos fundamentales, esta produce bienes o servicios que venderá al objeto de materializar unos beneficios que serán repartidos vía dividendos o capitalizados para seguir invirtiendo y hacer crecer su negocio. Es decir, la empresa podrá obtener unos beneficios por acción con lo cual estará produciendo un retorno para nuestra inversión.

Por tanto, a la hora de decidir en que tipo de empresa vamos a invertir, previamente habremos realizado una valoración de sus activos, su generación de caja, sus márgenes, ratios financieros, posición de mercado y cualquier otra variable que consideremos relevante. Una vez hecha la valoración asignaremos un precio a las acciones de la compañía y así dispondremos de una referencia para poder decidir si invertimos o no en esa empresa.

En el caso del oro es imposible realizar nuestra valoración al ser un activo que no produce nada, es decir la valoración del oro dependerá de lo que otros quieran pagar por él.

Comportamiento histórico con respecto a las acciones

Tras la quiebra de Lehman Brothers el 17 de septiembre de 2008 la onza de oro se compraba a 813$, a fecha de hoy, 26 de mayo, cotiza a 1.735$. Lo que significa que desde entonces y tras haber pasado por la gran crisis, la crisis de deuda europea en 2010 y la actual crisis provocada por el Covid-19, el oro se ha revalorizado un 113,4%.

Para hacer la comparativa vamos a utilizar el índice S&P 500 Total Return que incorpora tanto la revalorización de las acciones que componen el índice como los dividendos brutos que han repartido dichas compañías, a diferencia del oro que no reparte nada.

El 17 de septiembre de 2008 el índice S&P 500 Total Return se situaba en 1.844,31 puntos, cotizando a fecha de hoy, 26 de mayo, en 6.044,16 puntos, habiendo obtenido por tanto una revalorización del 227,7% en el mismo periodo.

Es evidente que la diferencia entre invertir en oro o acciones es sustancial sobre todo teniendo en cuenta que a lo largo del periodo de cálculo se han tenido en cuenta tres importantes crisis económicas en tan solo un plazo de 12 años.

Cobertura contra la inflación

El incremento del precio de las materias primas son las que producen inflación en la economía y el oro es una materia prima más, correspondiente a la categoría de los metales preciosos, por tanto, invirtiendo en oro estaremos cubiertos contra las alzas de precios.

La anterior afirmación que en cierta manera puede tener sentido, observamos que es muy discutible si hacemos un estudio cuantitativo sobre diferentes periodos con datos de inflación y de revalorización del oro.

En cualquier caso, no es necesario en estos momentos perdernos en ese debate ya que la inflación ni esta ni se le espera a medio plazo, por lo que en estos momentos no es necesario utilizar ninguna cobertura.

Existe sobreoferta

El oro se usa principalmente para decoración, joyería y para unas pocas aplicaciones industriales, con lo cual las cantidades demandas son muy inferiores a la oferta de oro existente.

Sin embargo, con otras materias primas no pasa lo mismo, ya que tanto los cultivos, como las cabezas de ganado, la carne de cerdo, los metales industriales, el petróleo y el gas tienen unos usos muy significativos que pueden incluso superar el suministro, por lo que será la oferta y demanda la que determine el precio en última instancia.

Existe un componente de oferta y demanda en la formación del precio del oro, pero esta muy alejado con respecto a otras materias primas y por tanto en el precio del oro dependerá con mucha más intensidad del factor especulativo, lo cual añade mucha volatilidad a la inversión.

Precio en máximos

Para todos aquellos que hayan leído hasta aquí y a pesar de lo expuesto sigan pensando que deben invertir en oro, bien sea a través de un ETF o de compra directa física, permítanme que, como asesor financiero, les diga que han llegado tarde.

Añadir oro en estos momentos a sus carteras, cuando todos los analistas del mundo han proyectado los peores escenarios posibles y el mercado los ha ido descontado, supone hacerlo a un precio de 1.735$ por onza, es decir a solo un 9% del segundo pico más alto de la historia, alcanzado el 6 de septiembre de 2011, cuando la onza llego a cotizar a 1.895$.

 

Contacto

Si tienen interés en profundizar sobre este o cualquier otro tema relacionado con las inversiones financieras no duden en ponerse en contacto a través de la pagina web de Palenzuela Inversiones Financieras EAF.